Puente de Toledo

Puente de Toledo

El Puente de Toledo se encuentra al sur del centro histórico de Madrid, fue construido en el siglo XVIII para unir Madrid con el camino de Toledo. Declarado Bien de Interés Cultural, fue construido en granito y piedra caliza siguiendo el estilo barroco castizo madrileño. Sobre el arco central del puente, se erigen dos templetes barrocos que dan cobijo a una escultura de San Isidro Labrador y a Santa María de la Cabeza talladas en piedra caliza. Se trata de dos esculturas realizadas a tamaño casi natural que se miran directamente la una a la otra. Se llevaron a cabo los trabajos de consolidación de esta construcción gravemente castigada por patologías en la piedra como descohesión, alveolización o pérdida de volumen; además de problemas de estabilidad y fisuraciones de las decoraciones.